Investigación

Southchild, los niños del sur

Southchild es una banda independiente sevillana con influencias del rock, el soul y el blues más característico de los 60s y 70s (The Beatles, CSNY o The Police), y de bandas y músicos actuales de la talla de Matt Corby, Sticky Fingers o Arctic Monkeys. Rafael Monedero (voz y guitarra) y Edu Quiroga (guitarra) son los artificies de este proyecto que nació en junio de 2021.  

¿Como surge el proyecto? 

En 2020 Edu y yo (Rafa) estábamos en un proyecto llamado Joe Harper and the irreleband con el que sacamos una maqueta y dimos un único concierto el fin de semana previo al confinamiento. Como le paso a otras bandas, un parón tan largo más la salida de uno de los miembros, éramos 3, hizo que se disolviera. Sin embargo, ambos seguíamos componiendo, mandándonos ideas simplemente por diversión. Edu había empezado a aprender producción musical por lo que decidimos grabar y producir nosotros mismos Pictures of You, donde yo estaba más centrado en la composición y edu en la parte de producción. Quedamos muy contentos con el resultado y decidimos publicarlo y comenzar un nuevo proyecto los dos. Queríamos cambiar varios aspectos con respecto al último y decidimos también buscar un nuevo nombre, que tras unas semanas de brainstorming fue Southchild. 

South significa el origen, significa Sevilla, Andalucía, el lugar en el que naces siempre te marca de alguna manera u otra. Child hace referencia a la niñez, muchas de las canciones, sobre todo de las primeras, hablan de mi infancia. Además, child simboliza la emoción, sensibilidad, inocencia y sobre todo ilusión propias de los niños, imprescindibles para poder disfrutar, entender y crear música. 

Posteriormente en marzo de 2022 incorporamos a Morillo como pianista/teclista, Emilio como bajista y Javier como batería para poder llevar los temas al directo, terminando de dar el sonido y la forma al proyecto Southchild. 

Si tuvierais que definir vuestra música… 

Southchild se puede definir como rock alternativo con influencias del reggae y soul. Aunque somos cinco músicos con referencias y gustos bastante diferentes y no tenemos rechazo a componer y probar géneros diferentes, al final es una cosa que hacemos por disfrutar y no queremos ponernos barreras en ese sentido. Creemos que al final lo que tiene que caracterizar a una banda es su sonido no un género concreto. 

¿Qué mensajes os gustaría o intentáis trasmitir a vuestro público/audiencia?¿Cómo soléis componer? 

La mayoría de las canciones las suelo componer yo. Primero, a partir de una idea, intento darle forma desde casa, grabando los distintos instrumentos en caso de que sean necesarios para mostrar la idea y haciendo un primer borrador. Después, se lo mando al resto de la banda para que cada uno componga su parte, ya que ellos están más especializados en su instrumento que yo y así consiguen tener una composición en la que se encuentran cómodos. También me gusta porque siempre al final acaba saliendo algo diferente a la idea inicial, lo que te da curiosidad por ver como termina siendo la canción. En definitiva, es muy importante el trabajo previo en casa y llevar material para trabajar en los ensayos. No suele funcionar bien, o al menos en nuestro caso, improvisar en el local. 

Para las letras siempre intento hablar de temas más personales e íntimos como una herramienta para desahogarse y reflexionar. Creo que es importante en la música a la hora de escribir que el compositor ponga una parte de él y se exponga en cierta manera para darle valor a la canción. También es importante que la letra permita a la gente sentirse identificada y conectar de alguna manera. Encontrar el equilibrio entre lo personal y lo cotidiano. Creo que Edu también comparte esto al hacer las letras de las canciones que el compone. En otros casos como El Fugitivo en los que la letra cuenta una historia y es algo más narrativo suelo recurrir a Emilio ya que se le dan bien este tipo de letras, es una persona con mucha imaginación. 

¿Qué podéis contarnos sobre el proceso de grabación y producción?

En nuestro caso hemos grabado y producido tanto de forma casera como en estudio. Cada uno tiene sus pros y contras. En casa tienes más libertad creativa y puedes trabajar de manera más relajada que estudio y no estas condicionado por el dinero, cosa que en las bandas emergentes suele ser algo bastante limitante. Sin embargo, en el estudio suele haber mejor equipo y trabajas con alguien especializado en producción. Los tiempos de producción suelen ser muchísimo mayores que los de grabación por lo que tener a alguien que produzca el tema te permite dedicar ese tiempo en otros aspectos del grupo. 

Pero ambas comparten una cosa y es el gran trabajo que hay detrás. Muchas veces la gente no es consciente de las horas de trabajo y dedicación que hay detrás de una canción que escuchan en 3 minutos. Sin embargo, para nosotros es una parte de la música que nos encanta y disfrutamos muchísimo. Decimos que ir al estudio es como el parque de atracciones de los músicos. Nos lo tomamos como algo para disfrutar y trabajar de manera fluida y relajada, pero para ello es fundamental el trabajo previo al estudio y llevar las cosas claras.  

En nuestro caso los últimos 6 temas los hemos grabado en Sputnik con Pablo Carrillo. Estamos muy contentos y orgullosos del resultado. Pablo es gran profesional y se ha convertido en un gran amigo de la banda. Por otro lado, el estudio cuenta con un equipo increíble y si a eso le sumas alguien que lo domina bien como es el caso de Pablo todo va sobre ruedas. También la figura del productor es importante en la parte compositiva, también da sus ideas y aportes y es importante que exista buena comunicación entre ambas partes y tener claro la forma final del tema que se quiere conseguir, en este sentido trabajamos muy bien con Pablo. 

¿Cómo es la experiencia en los directos? 

Para nosotros el directo es el culmen del proceso, es la meta de todo el trabajo previo. Estas mostrando cara a cara todo lo que has creado. Intentamos siempre cuidar el directo, transmitir y que el público disfrute al máximo, pero es fundamental que la banda también se lo pase bien y haya buen rollo en el escenario. Tenemos un público fiel maravilloso y eso nos ayuda mucho a disfrutar y a crear un ambiente fantástico.

Es necesario dar muchos conciertos para aprender y “coger tablas” como se dice en este caso. Nosotros hemos aprendido mucho este último año después de haber dado bastantes conciertos, pero aún nos queda mucho que aprender. También hemos tenido la suerte de compartir cartel con bandas muy buenas con las que tenemos buena relación y muchos de ellos son ya buenos amigos, lo que ayuda mucho a la hora de organizar y disfrutar. 

¿Qué opináis del concepto mainstream

Creemos que etiquetar algo como mainstream es poner una barrera en ambas direcciones. Esto limita a la gente a no querer escuchar nueva música simplemente por ser antigua o no ser mainstream y cerrarse a conocer nueva música, pero de igual manera también hay otras personas que se cierran a escuchar lo que está de moda ya que dan por hecho que va a ser malo y solo quieren lo clásico o lo antiguo. Al final, por prejuicios te estas privando de descubrir nueva música y aparte el concepto mainstream ayuda a convertir la música en algo efímero, de usar y tirar. La música te puede gustar y hacer sentir cosas independientemente de la época y género.  

La oferta existente a día de hoy de plataformas de reproducción y difusión es muy amplia y variada (Spotify, YouTube, etc.). Sin embargo, hacerse un hueco en la industria sigue siendo complicado. ¿Cómo valoráis dichos recursos en relación a vuestro proyecto y qué uso hacéis actualmente de ellos? 

Actualmente es muy fácil tener tu música colgada en todas las plataformas lo que ayuda mucho para mostrar y compartir tu música con tus seguidores. Sin embargo, sale tanto contenido nuevo que dificulta que la gente te descubra y conseguir nuevos oyentes. Por eso es muy importante a día de hoy promocionar bien tu música en redes sociales. 

Si estuviera en vuestra mano aplicar alguna medida para mejorar la escena musical local y nacional ¿Cuál sería? 

Lo principal sería espacios para dar conciertos y montar eventos. No tenemos conocimiento de que exista ningún espacio público para dar conciertos o para ensayar que por un precio accesible y reducido se pueda acceder a él, de igual manera que existen instalaciones deportivas públicas. Cada vez hay menos salas de música en directo en Sevilla y las que hay presentan condiciones de alquiler que muchas bandas emergentes no pueden afrontar. Creo que no hay un consciencia del movimiento musical que existe y de lo que ayuda esto a la riqueza artística de la ciudad y lo que ayuda sobre todo a los jóvenes. 

Por último, ¿cuáles son los objetivos y proyectos de Southchild a corto y largo plazo? 

Ahora mismo queremos hacer un parón de conciertos para componer temas nuevos, grabar y preparar nuevo merchandising. A corto plazo tenemos dos temas aún que grabamos en diciembre para publicar. El próximo 21 de abril sale Souldelight, una canción en la que nos hemos salido un poco de la zona de confort y con la que estamos muy orgullosos. Volveremos a los escenarios cuando tengamos material nuevo que enseñar acompañado de un merchandising a la altura. A largo plazo nos gustaría poder participar en algún festival y salir en algún momento de Sevilla y tocar fuera. Seguir aprendiendo, creando, creciendo y disfrutando de Southchild.

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